Todo pueblo esta ligado a su historia, eso es una gran verdad, no puede ignorar su pasado y vivir su presente, por que simplemente no sabe ni donde esta parado ni hacia donde se dirige. Eso es lo que pasa precisamente en muchos lugares del país. Pero hablare solo del único lugar que conozco mejor que cualquier otro, y es mi ciudad, Torreón, Coahuila.

Edificio Arocena

A pesar de ser una ciudad muy joven (el 15 de Septiembre de 2007 fue su centenario de elevación al rango de ciudad) es una ciudad con mucha historia. Desde el hecho de haber iniciado su historia como una simple estación de tren, hasta pasar por una transformación de rancho, villa y ciudad, que tuvo un gran auge durante el periodo del porfiriato con la enorme producción de algodón. hasta como una ciudad clave durante la etapa revolucionaria, siendo tomada en 4 ocasiones por las tropas villistas.

Sin duda la historia de esta ciudad, a pesar de ser joven, es muy amplia, no cabe duda que lo que en los albores del siglo XX se pensó como una de las ciudades mas hermosas de Latinoamérica, pareciera que ahora, a casi 105 años de ser erigida como ciudad, ha sucumbido ante los estragos del tiempo y el descuido, voluntario o involuntario.

Antigua Casa Morisca "La Alhambra"

El centro de la ciudad, viejo testigo de las tomas revolucionarias luce hoy descolorido y falto de vida (debido también a la situación de violencia imperante en la zona). Antiguas edificaciones lucen cuarteadas y muchas otras casi a punto de derrumbarse. Edificios como el “Tueme” o “La casa mudéjar” de arquitectura estilo árabe están en una situación grave de deterioro; casonas y otras construcciones de principios y mediados del siglo XX no lucen y pareciera dar un ambiente lúgubre a la vista de la ciudad. En el peor de los casos, edificios como “La casa Morisca” también conocida por los torreonenses de décadas pasadas como “LA Alhambra” (que se ubicaba en la Calzada Colón y Av. Abasolo) destruida ante el enojo de muchos. Una verdadera joya arquitectónica, mismo caso con la antigua casa “Simon Lack” de la cual solo queda el reloj de 4 caras, el Hotel “Barcelona” el edificio original donde en sus comienzos estuvo el “Banco de México” o el “Teatro Princesa” devorado por las llamas y del cual solo queda el terreno que en la actualidad es utilizado como estacionamiento y eso solo por mencionar casos mayormente documentados.

Del viejo Torreón aún quedan bellos edificios, que pese a ello, pasan inadvertidos por los ojos de los torreonenses que continuamente pasan por las calles del centro. “EL Edificio Arocena” El antiguo  Edificio de la Comermex Banco de México”, El Casino de La Laguna o el Antiguo Banco Chino, El Hotel Palacio Real y el Edifico donde esta actualmente el Banco de México”, La plaza de Armas, El hotel Galicia, El muy deteriorado edificio “Málaga”, O los pocos Chalets que aun quedan en la Calzada Colon.

Tal vez el mayor caso de abandono de un edificio histórico en la ciudad es el del antiguo “Hotel Francia”, localizado en Av. Presidente Carranza y Calle Ramos Arizpe, donde se hospedó el General “Francisco Villa” durante una de las tomas de Torreón. En la actualidad, el hotel muestra un estado muy deteriorado, la pintura bastante envejecida que de las paredes parecieran colgar como tela, las amplias ventanas tapadas con ladrillo y cemento y cuya única función es el de una cantina en su primer piso.

Pareciera que la palabra “modernidad” esta peleada con la palabra “cultura”. En la sociedad actual, pareciera que la gente prefiere olvidar sus raíces en pro del  “progreso”. Pero la realidad es que para progresar hay que saber de donde venimos, donde estamos y hacia donde vamos. El abandono, deterioro y destrucción del patrimonio histórico.cultural de Torreón es una muestra clara de la falta de conciencia.

Incluso, por parte del ayuntamiento de la ciudad no existe un programa, y si existe demuestra un gran fracaso, sobre la preservación del patrimonio de la ciudad. Es urgente comenzar a pensar en estrategias sobre como preservar el patrimonio que aún tenemos.

Como ciudad, Torreón podría funcionar como un buen centro turístico, no solo por los edificios de la ciudad, sino también por su historia tanto revolucionaria como por su etapa dorada en la agricultura, principalmente de algodón y uva. Darle esa proyección a la ciudad ayudaría en mucho a mejorar la imagen de la ciudad tanto para los que vivimos en la Comarca lagunera como para aquellos que van de paso o puedan decidir quedarse un tiempo.

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