La soberanía nacional en México es un concepto ya en bastante  en desuso y muy obsoleto, al menos para la clase gobernante. La soberanía que reside en el pueblo a su autodeterminación de la forma de gobierno que desea, su soberanía territorial en cuanto a uso y explotación del subsuelo y de sus aguas territoriales, no es mas hoy que una lección de civismo en las escuelas.

En fechas recientes, se firmo un acuerdo México-EUA para la explotación del petróleo que se encuentra en aguas del Golfo de México. Según los argumentos dados, este acuerdo permitirá “acabar con la vieja suspicacia de que el petróleo era extraído unilateralmente del lado estadunidense bajo el efecto “popote” y emite reglas claras que no existían y que hacían que la riqueza petrolera en las aguas profundas del Golfo de México no se aprovechara.”

Si analizamos esta palabras, podemos quedar en el entendido de “que ya no existan suspicacias, ahora será un hecho comprobable pero que hemos hecho legal”. Esto es sin duda un saqueo a todas luces por parte del vecino país del norte. Ahora resulta que se les va a permitir extraer el petróleo de aguas territoriales mexicanas y van a “repartir” las ganancias de la extracción de forma equitativa. Pero como es conocido, Estados Unidos de Norteamérica nunca juegan con las reglas. ¿Cómo pensar pues que este acuerdo beneficiara a los mexicanos? Solamente comprobemos, el enorme poder petrolero norteamericano y las grandes empresas petroleras estadounidenses que han tenido pretensiones sobre PEMEX.

Es pues un saqueo que se está permitiendo por parte Felipe Calderón y su equipo, el “acuerdo bilateral” es solo un eufemismo, para evitar decir saqueo o venta de los recursos naturales de México. Si bien, hace años, no pudieron hacerse con PEMEX, ahora buscan otra forma de apoderarse de los recursos naturales de México, solo que ahora, la ventaja que tienen es que cuentan con el apoyo irrestricto del PAN (y muy probablemente del PRI) ante este acuerdo. ¿Y qué me hace pensar que es así y no estoy mal interpretando? Básicamente que no sería la primera vez que pasa, la minería esta, en su mayor parte, acaparada por compañías transnacionales que operan a su gusto; o la base militar norteamericana en Puebla, la presencia de agentes del FBI en suelo mexicano, no respetando la autoridad mexicana y actuando casi con libre albedrio, o en el pasado, la venta de empresas a extranjeros, así como la cesión de carreteras o ferrocarriles a privados. No es pues una exageración decir, que están vendiendo al país, una venta de cochera internacional.

 

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