Aprendí

Aprendí que mi familia es el principal factor de mi felicidad, que incluso, mis amigos, que son la familia que elegí son otro de esos pilares.

Que tú decides quien entra y sale de tu vida, que debes anteponer tu bienestar personal a lo que sientes o pudiste haber sentido.

Que difícilmente encontraras personas que no podrán, no querrán o no sabrán hablarte con la verdad completa, sino con mentiras a medias o verdades escuetas.

Que siempre, después de unos días de nubes y lluvia todo tiene a ser más claro.

Que prefiero ser feliz con lo que tengo que preocuparme por lo que ya no poseo.

Que amar no es el error, que no lastima ni a quien ama ni al ser amado, que son solo ideas y antiguas heridas las que nos hieren y no nos permiten ver más allá.

Que hay recuerdos que son indispensables mantener y otros que son necesarios dejar atrás en el olvido.

Verse en el espejo y sonreír es la mejor forma de iniciar el día y la mejor forma de concluirlo.

Llorar puede ser necesario, pero que no sea eterno el llanto.

Que las verdades duelen, pero las mentiras destrozan y dejan las cicatrices más notorias.

No se pierde lo que nunca se tuvo, no se mente a quien amas, no se traiciona a quien en ti confía.

Que la lealtad hacia uno y hacia los demás, debería ser cimiento de nuestra convivencia.

Que la vida es equivocarse y corregir, caerse y levantarse, perder y encontrar, fracasar y triunfar.

Que no hay nada porque arrepentirse, cuando lo que se hizo se hizo con el corazón en la mano, el alma en los labios y la sinceridad en los ojos.

Que hoy, he decidido ser feliz.

 

 

Anuncios