Como ya es costumbre, en este espacio se dedican entradas a la ciudad de la cual es oriundo su servidor. El motivo principal es el apego a esta región y la experiencia de vivir en una ciudad que prometía (y que aun promete pese a todo) ser una ciudad boyante pero que en los últimos años ha tenido cierto rezago.

En entradas anteriores se ha tratado sobre patrimonio cultual perdido y lo que aún queda, así también sobre una de las principales influencias culturales (arquitectónicamente hablando) de la ciudad como lo es la cultura árabe. Pero en esta entrada trataremos sobre otro problema que muchas personas ignoramos. La contaminación visual y los infructuosos intentos de su rescate y se darán algunas propuestas sobre que hacer al respecto.

Toda persona que haya ido a la zona centro se dará cuenta de este detalle, edificios saturados de anuncios. Todo comercio, es claro, puede darse a conocer mediante anuncios, vender sus productos. Viendo el ejemplo de otras ciudades del país, los comercios tienen una propaganda discreta, más no por eso pobre. Y es sin duda el ejemplo que se debería seguir en la ciudad.

Pero los comercios de la ciudad no. Los espectaculares que llenan el centro histórico impiden apreciar algunos edificios que aún se conservan en buen estado y que tienen un valor cultural de considerarse. Otro problema, aunado a la contaminación visual, es la enorme cantidad de basura en calles del centro, que agravan más esta situación de descuido de esta parte de la ciudad, parte que vio nacer a esta urbe durante el porfiriato.

Zacatecas, por decir un ejemplo. Su centro histórico conserva en impecable estado sus fachadas coloniales, en varias de ellas se encuentran comercios y tiendas de conveniencia, con el detalle que se respeta la fachada. En Torreón, la fachada está llena de la propaganda. Es lo que hace que la vista del centro histórico luzca pobre, incluso avejentada. Aún no existe o se ha elaborado un plan integral para la remodelación del centro histórico.

El asunto de la inversión, ha sido, por decir lo menos, un gasto inútil. Aun continua el deterioro gradual de sus edificaciones, el ambulantaje  se apodera de las calles, se acumulan residuos en las calles, los espacios peatonales (banquetas) se reducen por puestos de comerciantes informales.

Lo cierto, es que solo se ha otorgado el dinero, pero nunca se ha elaborado un verdadero plan de embellecimiento del centro. Pareciera hay  escaso interés por la cultura en la norteña ciudad.

Históricamente, el centro de la ciudad tuvo su mayor auge durante la bonanza algodonera, época de gran crecimiento en la ciudad y la región. Hoy, a décadas de distancia, pareciera que cualquier intento por revivirlo seria inútil.

Pero lo que nuestros flamantes alcaldes y gobernadores no ven, es el potencial turístico de la zona.

¿Qué estrategias podrían ser útiles para el rescate y resurgimiento del centro histórico?

1.- Reubicación de ambulantes a puestos formales: Invertir en infraestructura en el centro donde se puedan acomodar a los comerciantes informales, desalojar los puestos de aluminio (estanquillos) de las banquetas.

2.- Rescate de edificios: Aun se está muy a tiempo de recuperar el patrimonio que todavía existe, de los cuales, ya se ha hablado en este espacio (Edificio Mudéjar, Antiguo hotel Francia, Edificio Málaga, Hotel Galicia, Chalets ubicados en Av. Abasolo y algunas otras calles y avenidas del centro). Reacondicionarlos como centros culturales, de entretenimiento y de comercio como restaurantes, bares, cafés al aire libre, etc. Existen muchos otros ejemplos de edificios en deterioro en las avenidas Morelos, Carranza, Abasolo, Hidalgo, Juárez, Matamoros, etc., así como en las calles Muzquiz, Leona Vicario, Idelfonso Fuentes, Ramón Corona, Acuña, Rodríguez, etc. que bien podrían ser reacondicionados y utilizarlos con diversos fines.

3.- Programa de embellecimiento de la ciudad: invertir en remodelación de pequeños comercios que den un aspecto más vivo a la ciudad, ya sea otorgando facilidades a dueños de comercios, créditos, etc. esto para reactivar la economía de la zona centro sin necesidad de destruir viejas edificaciones.

4.- Remodelación y nuevo aspecto de la Av. Morelos. Es sin duda una de las avenidas más conocidas de esta ciudad. En su recorrido desde la calle Melchor Muzquiz hasta donde termina, en la Alameda Zaragoza, existen a lo largo de esta avenida, chalets y viejas casonas. Reacondicionar esta avenida como paseo peatonal seria otra buena opción para darle otro aspecto a la ciudad.  Se considera esta opción puesto que no es una avenida muy transitada actualmente, tomando en cuenta que las principales vías de tránsito vehicular son Boulevard Revolución, Independencia, Constitución, Calzada Colon y Diagonal Reforma, además de otras calles que corren paralelas a la mencionada avenida.

Claro, que son estas meras propuestas o sugerencias no se pierde nada con proponer, aunque sea por este medio, ideas que podrían ser útiles para la ciudad.

Solo que existe otro problema que va mas allá de inversiones o cooperación de la ciudadanía y gobiernos locales y estatales. La situación de violencia imperante en la ciudad, que, para nuestro infortunio, representa una traba, ya que, es, por este motivo, por el cual el Centro histórico ha visto disminuido toda su actividad comercial que aún conservaba hace 4 o 5 años, por lo cual, tal vez se debería primero establecer estrategias para disminuir los índices de criminalidad y violencia, o, incluir estas propuestas como parte de la estrategia, ya que, con reconstrucción, construcción y remodelación de espacios, se generan empleos, directos e indirectos, así como empleos temporales y permanentes que permitan que los habitantes de esta ciudad generen ingresos propios y tenga acceso a un trabajo digno.

 

 

 

 

 

Anuncios