A poco menos de 4 meses que termine su “sexenio”, Felipe Calderón no escapa de las críticas sobre su gestión. Tenemos pues, por decirlo menos un saldo trágico, en lo social y lo político.

Empezando desde 2006, su sexenio inicio mal, con un país polarizado por las elecciones presidenciales de ese año, con una campaña sucia sin precedentes en la historia política del país. Inmediatamente (días después del inicio de su “mandato” (mandato espurio) declaro la guerra contra el narco, una acción militar que a los largo de este periodo ha dejado miles de muertos, desplazados, huérfanos y una descomposición del tejido social.

En 6 años, la cifra de muertos asciende a más de 70 mil (y probablemente sean mas) aproximadamente 100 mil desplazados por la violencia, mas de 50 mil huérfanos (La Jornada Aguascalientes), la infiltración de la delincuencia organizada en las instituciones policiacas por mencionar algunas.

La ofensiva propuesta por el titular del ejecutivo, fue en esencia, una estrategia que pretendía darle legitimidad a su gobierno (lo que no pudo obtener en los comicios y menos durante su mandato). Sin una estrategia solida ni un diagnostico previo, Felipe Calderón lanzo al ejército y a las fuerzas federales contra la delincuencia organizada, con resultados funestos. La tragedia nacional de los muertos y desplazados son resultado directo de la incapacidad e ineptitud del inquilino de los pinos.

Con su slogan “presidente del empleo” FECAL pretendió ganarse la confianza del electorado; a 6 años, las cifras son alarmantes “puesto que se crean menos, en el presente mandato del presidente Felipe Calderón se perdieron más de 5 millones de empleos, por lo cual además no se ha generado los empleos necesarios y las cifras están en números negativos, cifra que el gobierno maquilla con empleos generados. Por lo cual en el presente gobierno no ha generado ningún nuevo empleo desde que subió a la presidencia puesto que primero se despide y luego contrata menos. Y el gobierno presume que ha generado “medio millón de empleos”… empleos que no son iguales a los perdidos, puesto que muchos son menor pagados y de menor calidad.” (http://mymanuel.wordpress.com)

Por lo cual, deduciendo, ha habido un decremento en la generación de empleos, como siempre, al pueblo atole con el dedo. Las cifras maquilladas son desmentidas fácilmente con la realidad, al mismo respecto “Las dos terceras partes de las fuentes de trabajo que hoy se generan se ubican en la informalidad, revelaron académicos del Instituto de Investigaciones Económica de la UNAM, al presentar un balance de la situación económica del país. Los especialistas detallaron que actualmente el 66 por ciento de los jóvenes mexicanos con empleo laboran en la informalidad, y el 40 por ciento de quienes tienen una fuente de trabajo formal, no tienen prestaciones.

Refirieron que en los últimos 12 años los salarios tuvieron un crecimiento de apenas 0.5 por ciento, mientras que el monto total de la deuda pública y privada alcanzó casi el 60 por ciento, pese a que en 2006 el nivel era de sólo el 40 por ciento.” (http://www.aquiespuebla.com/noticias/nacional/10262-desempleo-mexico)

Aunado a esto, no olvidemos el despido masivo de los trabajadores de LyFC, que en un solo día más de 40 mil personas perdieron su empleo, así como la quiebra de “Mexicana de aviación”.

Sin olvidar los casos de corrupción e impunidad durante su gestión. Como el lamentable caso de la guardería ABC en Sonora donde murieron 49 menores y que al momento de deslindar responsabilidades, o se castigo a los dueños, ya que entre ellos se encontraba una prima de la primera dama. Tampoco hubo acciones contra en aquel entonces, gobernador de Sonora Eduardo Bours, y el director de IMSS, Daniel Karam así como a  Juan Molinar Orcasitas. ¿O qué decir del caso de la periodista Lidia Cacho?, que fue arbitrariamente encarcelada por el entonces gobernador de Puebla, Mario Marín, a raíz de las acusaciones de la periodista, quien descubrió que el empresario, protegía a jean Succar Kuri por casos de pedofilia. Calderón, quien en campaña se comprometió a castigar al ex gobernador de Puebla, termino por no hacer nada y termino su mandato impune. El asesinato de periodistas, por mencionar algunas de las arbitrariedades de este señor Felipe Calderón.

Bien lo dijo John Ackerman “La historia juzgara durísimo a Felipe Calderón” Y tiene razón, tantos muertos tras de sí, tanta violencia, tanto sadismo y sobre todo, un país desecho, todo por la megalomanía de una sola persona.

 

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