No creo que se le pueda llamar un “sexenio exitoso” a aquel que deja como legadomás de 70 mil muertos (entre miembros del crimen organizado y personas inocentes) mas desaparecidos. Un sexenio marcado por la muerte de 39 niños en una guardería, el asesinato de periodistas, el desempleo, la corrupción, el rezago educativo y el clima de violencia e inseguridad.
¿Qué no hubiera sido más fácil atacar al crimen organizado bloqueando sus cuentas, investigando empresas que le lavan el dinero, en pocas palabras, atacar su piedra angular, “el dinero”? Creo hubiera costado muchas menos victimas.
Es visible el fracaso y la incapacidad del titular del ejecutivo para combatir el problema de la inseguridad y el narcotráfico. En los países de primer mundo no utilizan armas, utilizan un método más sencillo, educar al pueblo, brindarle facilidades en educación y generación de empleo. Algo que nunca aprendió esta administración es que la pobreza es el semillero de la delincuencia, no lo digo porque la condición social determine esa conducta, sino porque cuando ante su precaria situación y la falta de oportunidades de empleo, las personas buscan salidas desesperadas para salir de su situación; incluso en estratos sociales de clase media, la falta de empleo conlleva a una frustración y ante la carencia, volverán sus ojos a la salida más fácil, el crimen organizado. Solo el gobierno que puede brindar las facilidades en salud, educación y generación de empleo puede decir que ha tenido una lucha exitosa contra todas esas conductas socia. Y moralmente reprobables que en México tienen un saldo rojo representado en más de 70 mil asesinatos.

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