Siete años ya han pasado desde que la ciudad de Torreón recibió el nombramiento de “Ciudad heroica y sitio de interés nacional” por aquella administración presidida por el triste y lamentablemente celebre  Eduardo Olmos Castro. Pero comencemos con lo básico ¿Cuáles son los méritos de Torreón para hacerse merecedor de tal titulo?

Tendríamos que empezar por mencionar las 4 tomas revolucionarias que sucedieron en Torreón.

La toma del 15 de Mayo de 1911(Benjamín Argumedo y Emilio Madero)

La toma del 1° de Octubre de 1913 (Primer de Villa)

La toma del 3 de Abril de 1914 (la más famosa de todas y segunda de Villa)

La toma del 23 de Diciembre de 1916 (tercera de Villa)

Angeles-TorreonLa historia de Torreón esta ligada básicamente a dos aspecto, uno consecuencia del otro. La llegada del Ferrocarril central y del Ferrocarril internacional, que convirtió a la población en un nodo ferroviario importante, el mas importante del norte del país en aquella época, lo que propicio un crecimiento poblacional sin precedentes, lo que l llevo a ser considerada una de las ciudades más importantes del país por aquellos años. La consecuencia directa de esto fue la importancia militar que tomo Torreón durante el movimiento armado revolucionario y que dio lugar  la 4 tomas ya mencionadas.

Torreón incluso tuvo su propia “decena trágica”, periodo que abarco aproximadamente del 22 de Julio al primero de Agosto de 1913, donde los generales revolucionarios Calixto Contreras, Orestes Pereyra y Toma Urbina sitiaron la ciudad de Torreón, defendida por lo generales federales Bravo, Munguía, Ocaranza, Alvirez, Anaya y los irregulares Argumedo y Campa, el saldo final fue de aproximadamente 1200 federales muertos y un numero no especificado de revolucionarios.

Posterior a la tercera toma, se sucedió otro evento en esta ciudad, mas de carácter político. En el antiguo banco de Coahuila (se ubicaba en Calle Zaragoza entre Av. del Ferrocarril – hoy Presidente Carranza – y avenida Hidalgo) se reunieron algunos jefes políticos de la Revolución, entre ellos Roque González  Garza, Cesáreo Castro, José Isabel Roble, entre otros, firmados el 8 de Julio de 1914 en los cuales se acordaba a convocar a una convención de jefes revolucionarios para señalar la fecha de las elecciones y formular el programa de Gobierno, pacto que no seria aceptado en su totalidad por las facciones revolucionarios (Villistas y carrancistas).

En 1929, durante la rebelión escobarista nuevamente la ciudad de Torreón tuvo una participación activa, culminando con el bombardeo aéreo sobre la ciudad, una de las pocas ciudades mexicanas que han sido El Pais martes 24 de marzo de 1914atacadas por aeronaves y que ocasionó grandes estragos en la comunidad torreonense.

Al respecto, en el libro de “La batalla de Torreón” escrito por Roque González Garza, Raúl Madero, menciona al inicio del prólogo:

“La batalla de Torreón que culminó con la caída de la plaza en poder de las fuerzas constitucionalistas de la División del Norte comandada por el Gral. Francisco Villa el 2 e abril de 1914, es sin lugar a dudas la batalla DECISIVA de la segunda fase de la Revolución Mexicana iniciada el 19 de febrero de 1913 y que culminó el 14 de Agosto de 1914 con la entrada de la fuerzas Constitucionalistas a la ciudad de México […] Para tener una idea de la significación que tuvo la Batalla de Torreón en la Revolución Constitucionalista bastaría consultar la prensa de aquellos días. El Gral.  Huerta, jactándose de su poder militar, anuncio haber congregado en Torreón a los mejores generales del ejército federal, encabezados por el Gral. José Refugio Velasco. Torreón – decía- será la tumba de la Revolución y el aniquilamiento de Francisco Villa. Huerta no decía mentiras, pues en efecto, el Gral. José Refugio Velasco no solo había sido de os mas competentes y pundonorosos generales de la época Porfirista, al que las circunstancias y su sentido de disciplina obligaron a servir al régimen espúreo de Victoriano Huerta, sino que además en la Plaza de Torreón estaban congregados la flor y nata del antiguo ejercito federal” (sic).

En el mismo libro de Roque González Garza, a manera de preliminar, José Santos Chocano escribe

“Centro ferrocarrilero, Centro comercial, centro militar, Centro Vital, Torreón había de ser peleado con tesón único por unos y otros combatientes en lucha ciertamente épica […] los triunfos de Tepic y Tampico, construyeron ideológicamente con el de Torreón, uno como triangulo, dentro del que quedo encerrada la serte de la usurpación. Esta batalla de Torreón señalara en la historia de la Revolución Mexicana, el principio del fin […] En la cumbre mas alta de las que dominan la ciudad de Torreón hay que plantar un laurel, a cuya sombra las generaciones venideras, puedan leer para reconfortarse el espíritu, este libro escrito entre el humo de los combates, con sangre heroica, sobrio y robusto como la verdad. Desde Torreón, el pueblo mexicano ha visto el porvenir”

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Edificio Russek

Hoy, a 7 años de aquel nombramiento, pareciera que a las autoridades y a los mismos torreonenses todo esto nos pasa de noche y no le hemos dado el valor y la importancia que estos acontecimientos tienen y merecen. Incluso, la misma ciudad ha sufrido de la destrucción de algunos de sus edificios históricos, testigos de estos y otros acontecimientos: El hotel San Carlos, que se incendio durante los 80’s, lugar donde Roque González Garza y Enrique Santos Coy se entrevistaron con el Gral. Refugio Velasco, donde este ultimo intentaría negociar una tregua de 48 horas para recoger muertos y heridos del campo de la batalla; así también la destrucción del antiguo Banco de Coahuila, lugar donde se llevo a cabo la reunión que daría como resultado el ya mencionado Pacto de Torreón.

Es fecha que las autoridades han hecho, muy poco, por no decir nada, para honrar los acontecimientos descritos y que renueve y refuerce en los torreonenses ese sentido de identidad, orgullo y pertenencia a la ciudad que, en las páginas de la historia de México ocupa un lugar privilegiado como un sitio histórico de gran relevancia y heroicidad. Es justo que se lleven acabo acciones de mayor impacto para conmemorar esas fechas importantes en la historia regional y nacional. Siempre se seguirá insistiendo, y cada vez con mayor ahínco, en un proyecto integral de rescate, rehabilitación y reconstrucción del centro histórico, donde se de prioridad a aquellas fincas y construcciones que fueron testigos de mejores épocas y de otras, donde no fueron las mejores, pero si fueron las mas heroicas, las de mayor orgullo y las que ayudaron a forjar en parte la identidad de esta orgullosa ciudad del norte.

Bibliografía:

Historia de Torreón, Eduardo Guerra, 4° edición, 2002.

Apunte para la historia: La batalla de Torreón., Roque González Garza, 1962.

Grandes Batallas de la Independencia y la revolución, Sedena, Primera Edición, 2010.

La Revolución Mexicana en la Laguna: De Chihuahua a las cuatro tomas de Torreón, Jesús Sifuentes Guerrero, 2010

Pancho Villa en Torreón, Paco Ignacio Taibo II/ John Reed,