Bien es cierto que la zona más representativa de una ciudad es su centro histórico, ya que es el lugar donde se origino y a partir del cual los núcleos poblacionales se expanden y en sus primeros años, las principales actividades económicas se  llevan a cabo, el comercio principalmente. En la actualidad, los centros históricos fungen como sitios que dan un sentido de identidad a las ciudades; las expresiones arquitectónicas en su o sus estilos son la mejor fotografía de la historia de una ciudad.

Muchas ciudades a lo largo y ancho del planeta, se han encargado de cuidar y preservar su patrimonio cultural. En México existen ciudades coloniales que son reconocidas por su belleza arquitectónica y muchas de ellas nombradas «Patrimonio cultural de la humanidad». Las acciones de preservación de los diferentes niveles de gobierno, les han permitido darles difusión mundial y activando un sector generador de divisas: el turismo; ciudades como Zacatecas, Puebla, Guanajuato, Oaxaca, Guadalajara, Durango, Morelia, etc., son ejemplos claros.

En algunas de estas ciudades (Zacatecas, Puebla y Durango), un añadido para mejorar la experiencia de visitar el centro histórico es el teleférico que permite una vista aérea a visitante para apreciar en mayor medida os diferentes atractivos de las ciudades.

Recientemente, en Torreón, se inauguro un teleférico que va desde la calle Treviño a complejo religioso de Cerro de las noas. Uno pudiera pensar que es una excelente idea, y en teoría debería, pero ¿Por qué hacer un teleférico en una ciudad donde tanto autoridades como ciudadanía se han encargado de restarle atractivo a la zona por la cual hace el recorrido el teleférico? Incluso si se penara que la función principal es solo transportar a la gente hacia mencionado cerro (que para la gente que desconozca, también se puede acceder por una carretera o a pie por escaleras), la vista a lo largo del recorrido no es la mejor.

Un cuestionamiento valido seria pensar ¿Y si en vez de construir el teleférico primero, se hubiera puesto atención en mejorar la imagen urbana del CH de Torreón? ¿No haría el viaje más agradable al visitante? Recordemos que en este blog, se ha hecho gran hincapié en denunciar el estado de precarios del CH y proponer acciones que pudieran ayudar a mejorar y embellecer la zona, es por ello que por lo mismo, antes de pensar en un teleférico, lo IDEAL hubiera sido atender lo problemas propios de la zona: reparación de banquetas, fachadas, instalaciones como drenajes sanitarios y pluviales, limpieza de la zona, etc.

En este blog no se quitara el dedo de la llaga y seguirá promoviendo un plan de rescate integral de nuestro centro histórico, basado y respaldado en la importancia de tener sitios donde se pueda dar difusión a la cultura en todos sus aspectos. Si bien es cierto, pedir una reconstrucción de antiguas edificaciones (Hotel San Carlos, Hotel Iberia, Edificio Lack, teatro Princesa, Banco de México-Londres, Chalet de la Garza, Casa Morisca, entre muchos otros) no es un asunto que se deba tomar a la ligera por cuestión de los evidentes costos económicos, es cierto también que no es una idea descabellada, después de todo, si un teleférico se construyo «pensando en la reactivación económica de la zona» una zona visualmente agradable y con una oferta ampliada de actividades culturales, artísticas o de ocio sin duda tendría mejores resultados. Evidentemente, el teleférico pasaría de ser la principal atracción a un complemento de lo que pudiera representar un Centro Histórico con una mayor oferta cultural y otorgar al visitante un paseo agradable y que haga que lo que pudiera pagar por el viaje valga el gasto.

Pero pareciera que hay quienes insisten en construir una casa empezando por el techo y no por los cimientos. Pero ahora que ya no hay marcha atrás, puesto que el Teleférico ya esta en función, lo que correspondería a las autoridades competentes seria pensar seriamente en acciones de embellecimiento de la zona que hay que decirlo, son urgentes. La participación de los 3 niveles de gobierno, así como de la inversión privada y la ciudadanía debería de potencializar y facilitar las acciones de rescate del centro histórico, devolverle su antigua apariencia y que esto implique para la cientos de familias que atienen sus ingresos de los comercios que en la zona existen  debería ser aliciente suficiente para involucrarnos en su rescate y preservación.