Hace tiempo que no pasaba a escribir en este blog. Los asuntos profesionales me han tenido alejados de este espacio, el cual, pretendo retomar, o al menos escribir con cierta regularidad. En este mas de año y medio inactivo, evidentemente han pasado muchas cosas, las cuales procurare abordar. Sin mas preámbulos, comenzamos.

Desde que se inició este blog, el principal tema que se ha tocado es lo relativo a Torreón, su historia, sus acontecimientos, incluso algo de política, pero sobre todo, de su patrimonio histórico. En ese aspecto, los planteamientos hechos aquí están encaminados a el rescate y la reconstrucción de edificios que mostraban el esplendor de esta ciudad a principios del siglo XX.

Desde que entro la nueva administración en 2017, el centro de Torreón ha visto un renovado interés en la preservación de sus edificios históricos, que si bien, ha habido algunas omisiones, como la reciente destrucción de una finca antigua por la Av. Matamoros, se deben también mencionar los aciertos que ha tenido esta administración.

Pudiéramos situar como la primer gran acción de rescate de un edificio histórico en Torreón, la rehabilitación de la Casa Mudéjar en 2019, que desde entonces funciona como centro cultural; si bien es cierto, que durante el periodo en que se efectuaron los trabajos de restauración hubo algunos señalamientos sobre la calidad de la obra en términos de que no se respetaron algunos elementos de la casa, se debe reconocer que el hecho que una casa tan emblemática no terminara demolida como en los 80’s si lo fue la Casa Morisca ubicada en Calzada Colón y Abasolo es un gran logro para la ciudad de Torreón ya que se conserva un ícono arquitectónico e histórico de la ciudad que ademas, forma junto con otras edificaciones un elemento de identidad lagunera.

Otras acciones de conservación y restauración que son visibles y sin duda ayudan a mejorar la imagen de la ciudad son la restauración de la fachada del edificio que alberga el Archivo Histórico Municipal «Eduardo Guerra» y que fuera la casa que habitara Don Isauro Martínez, quien mandara a construir el teatro que lleva su nombre. Otro de los edificios que también han sido objetos de restauración es el Hotel Galicia, ubicado en Av. Juárez y C. Cepeda y al cual, se le aplico pintura para restaurar sus colores originales y la Primaria «Centenario». También se debe mencionar otra de las grandes expresiones de la arquitectura árabe en Torreón, el rescate de la Casa Zarzar ubicada en C. Acuña entre las avenidas Pdte. Carranza e Hidalgo.

La iglesia del Perpetuo Socorro, joya arquitectónica de estilo neogótico fue recientemente objeto de restauración de su fachada y de sus interiores, así como la instalación de iluminación arquitectónica que le dará mayor realce a la construcción y que es sin duda, una de las mas bellas de la ciudad. En meses recientes, el Templo Metodista de San Pablo, ubicado en Leona Vicario y Av. Morelos fue merecedor de trabajos de rehabilitación y reparación. Otros edificios que también han sido objeto de restauraciones es el ubicado en Av. Matamoros y C. Falcón, la finca situada al costado de la casa Mudéjar, el Palacio Federal y mas recientemente la restauración de la Tintorería «California» ubicada en Av. Matamoros y C. Leona Vicario.

La labor de conservación también ha consistido en ampliar el catálogo de edificios protegidos por el INAH/INBA el cual en años recientes se ha visto incrementado por la inclusión de edificaciones y monumentos tales como las columnas en las esquinas de la Alameda Zaragoza, la Casa Vila, el edificio del Colegio de Contadores y algunos monumentos como el Quijote y Sancho Panza. En lo que respecta a futuros planes de rescate, se ha anunciado a través de medios de comunicación que edificios como el Málaga o el Hotel Salvador también entran en planes. Mención especial las acciones emprendidas para eliminar el grafiti de los edificios históricos.

Hasta aquí, los aciertos que considero son los mas relevantes en cuanto a acciones de rescate del patrimonio arquitectónico de Torreón, sin embargo, sigue siendo insuficiente. Es necesario mencionar también las omisiones y rezagos en cuanto a estas acciones.

Hace algunos años, un particular destruyo parte de la fachada de una casona ubicada en Av. Hidalgo entre Colon y Donato Guerra, el particular hasta ahora se desconoce si ha sido sancionado, pero la fachada sigue sin ser reparada. En ese mismo aspecto, en fechas reciente, una vieja finca ubicada en Av. Matamoros y Treviño fue destruida sin que las autoridades emitieran algún comunicado o al menos hayan intentado hablar con el particular. Es necesario mencionar esto, ya que no podemos asegurar que las fincas con arquitectura vernácula y de otros estilos arquitectónicos que se construyeron a principios del siglo XX estén a salvo de la destrucción. Otro ejemplo claro pero que tiene que ver mas con la cultura social es el robo de una de las 4 fuentes de la plaza de armas y que hasta ahora, sigue desaparecida y sus autores libres e impunes.

En cuanto a los reglamentos del centro histórico, la administración municipal se ha visto permisiva en cuanto a seguir permitiendo la instalación de anuncios en las fachadas que rompen con la estética y armonía de las edificaciones y que en algunos casos puede dañar la fachada. Encontramos muchos de estos ejemplos en muchos negocios del primer cuadro de la ciudad, sin que hasta ahora se vean un avance significativo en cuanto a la modificación de los anuncios y espectaculares. El municipio debe ser mas enérgico y exigir a los comerciantes una modificación en el formato de los espectaculares.

Otro punto que se debe mencionar es que aun existen muchos edificios los cuales merecen, ademas de trabajos de restauración, que se incluyan dentro del catálogo de edificios protegidos y declarados patrimonio histórico de la ciudad, pudiendo citar a los edificios Hidalgo, Marcus, Edificio Algodonero y Edificio Valina entre otros, los cuales, en algunos casos están saturados de espectaculares y con fachadas que lucen descuidadas e incluso abandonados (sobretodo el edificio Valina).

Podemos decir que, hasta la fecha, la actual administración municipal si se ha preocupado por la conservación de nuestro patrimonio histórico y las acciones que ha realizado son muestra de ello y se debe reconocer. No obstante, aun resultan insuficientes. Es necesario que lo que queda de esta administración municipal y las próximas administraciones que entren le den continuidad a estas obras de rescate, ya que no es solo por la mejora de la imagen urbana, es también para rescatar la identidad torreonense y la conservación de su historia y sus elementos tangibles, como sus edificios.