En el transcurso de estos días, corrió la noticia en redes sobre la destrucción de una casona ubicada en andador Bucareli y Av. Juárez, en Torreón. Sobra decir que esto se puede considerar un nuevo atraco que representa la perdida de un pedazo de la historia de esta ciudad, hecha por los particulares que decidieron, sin tener a bien a esperar a que la Dirección del Centro Histórico, dependencia que deriva de Obras Públicas terminara de hacer la recolección de información para declararlo monumento protegido y patrimonio histórico de la ciudad.

Es por si mismo, lamentable que incluso, la misma ciudadanía no tenga la conciencia ni la capacidad de valorar las representaciones arquitectónicas de la historia de la ciudad y que le dan identidad, y mas triste aun, saber que no es la primera vez que ocurre. Antecedentes de este tipo de acciones deleznables hay muchísimas, mas de las que me gustaría contar. La mas famosa, sin duda, fue la demolición de la que probablemente fue la casona mas bella de la ciudad de Torreón, la Casa Morisca, conocida como «La Alhambra», ubicada en Calzada Colón y Av. Abasolo; el Chalet de Lázaro de la Garza, ubicado en la esquina de Av. Juárez y C. González Ortega es otra muy lamentable perdida. Mención a parte merecen El Banco de México y Londres, el edificio Lack y el Hotel Iberia, los cuales tienen como común denominador, que su demolición fue para la construcción de un centro comercial de una conocida tienda de supermercados, otros ejemplos tal vez menos conocidos como la casa Farías en Matamoros y Cepeda o la casa Talamantes, en Matamoros y Colon acera sur, son solo algunos de los muchos ejemplos donde la inconciencia de los privados termino en la perdida de joyas arquitectónicas que en cualquier ciudad de primer mundo o en las grandes capitales coloniales del país serian protegidas y preservadas. Pero no así en Torreón, tristemente.

Es cierto que en este blog se ha puesto el dedo en la llaga exigiendo a los gobiernos municipales que procuren gestionar la preservaciones de los inmuebles de la ciudad, pero también, y creo que es justo, dado los recientes acontecimientos, hacer un enérgico llamado a la ciudadanía, sobre todo a los dueños de fincas antiguas del primer y segundo cuadro de la ciudad. Un exhorto para que, en un esfuerzo por tener una ciudad con una mejor imagen urbana, consideren seriamente buscar la manera de preservar esos edificios centenarios y que hablan del origen y evolución de esta ciudad, que en sus mejores épocas, debido al dinamismo agrícola, ganadero, industrial y bancario, fue la tercer ciudad mas importante del país en la época porfiriana.

Es necesario que la gente de Torreón se de cuenta de la importancia de la cultura de la conservación. Tal vez esa falta de conciencia se deba a la muy falsa aseveración de que «es que en Torreón no hay mucho que ver», pero, bastaría con que la gente recorriera su ciudad para darse cuenta de la riqueza arquitectónica con la que cuenta la ciudad. Edificios como el Hotel Salvador, la Casa Mudéjar, el Edificio Arocena, el Casino de la Laguna, o algunos menos conocidos como la Casa Aldape, el edificio del IECAM o la vecindad de ladrillo a contra esquina del mencionado edificio, entre otros que también se pueden encontrar en el segundo cuadro de la ciudad, dan fe de ese pasado glorioso de la ciudad y quizás así, pudieran apreciar de mejor manera su ciudad y generar un renovado sentido de pertenencia.

Cierto es, que, afortunadamente, en redes existen paginas y cuentas que se han encargado de promover y revalorizar los símbolos históricos y arquitectónicos, incluso culturales de nuestra ciudad y de La Laguna en general,, paginas como: Leyendas Laguna, Historia de Torreón y Documentos, Mitos y Arquitectura de la Laguna, Fachadas Torreón, Medius, entre otros en facebook, o Historia Laguna y Mi viejo Torreón en Twitter entre otros, o la gran labor que ha hecho el director del Archivo Histórico Municipal «Eduardo Guerra» el Lic. Carlos Castañón Cuadros, pero aun así, la labor de concientizar a la gente en estos temas aun le queda un largo trecho, al parecer.

Este blog, y por ende quien escribe estas líneas, tienen el compromiso permanente de luchar por la preservación del patrimonio histórico-arquitectónico de la ciudad, así mismo, la búsqueda de en algún momento, poder recuperar el patrimonio arquitectónico perdido y que la reconstrucción de esos viejos edificios sean los memoriales perfectos que por si mismos, hablen de la historia de esta ciudad y lo que significó para el país en dos momentos históricos de gran relevancia: el porfiriato y la Revolución, pero también por la concientización de la ciudadanía para que tome en sus manos la responsabilidad de preservar nuestros símbolos de identidad y tener una ciudad digna a la altura de su historia y su relevancia en el ámbito nacional.

El llamado es a todos, a los dueños de fincas, de negocios, a la ciudadanía en general, a cuidar nuestra ciudad, nuestro patrimonio, nuestra historia. Hagamos el esfuerzo hasta lo que nuestras posibilidades lo permitan, cuidar y preservar edificios centenarios, buscar mejorar las fachadas de negocios del centro histórico ¿, de ser posible, en el estilo predominante a principios del siglo XX, buscar acercarse a las dependencias municipales para solicitar asesoría. Exijamos tener una ciudad digna, pero también tenemos la obligación moral de tomar un papel mas activo para ver esos esfuerzos materializados. Merecemos un Torreón digno, a la altura de su historia.